sábado, 9 de noviembre de 2013

Palacio Paz, actual sede del Círculo Militar

 “Sí Buenos Aires alguna vez fue París, el Palacio Paz es el más claro exponente”


Siendo muestra del conjunto de residencias particulares construidas en Buenos Aires a fines del siglo XIX y principios  del XX, continúa en pie este bello edificio, el Palacio Paz, actual sede del Círculo Militar.


Fue diseñado por el arquitecto francés Louis Henri Sortais para el doctor José C. Paz a principios de siglo. Sortais concibió un espectacular edificio de importantes dimensiones. Estas características sumadas a la ausencia del propietario y el proyectista en el lugar de la obra, prolongaron varias años la terminación del edificio cuya construcción estuvo a cargo del Ingeniero Agote. Es así que de 1902 a 1914, estuvo en construcción  esta residencia cuyo dueño no llegó a habitar.

El edificio, ubicado frente a Plaza San Martín,  originalmente albergaba sendas residencias para José C. Paz y cada uno de sus dos hijos, tres alas orientadas a la avenida Santa Fe y las calles Maipú y Marcelo Torcuato de Alvear. Las tres alas rodean un jardín interno que originalmente se extendía hasta la calle Esmeralda, donde se ubicaban las cocheras  que fueron demolidas y reemplazadas por otra construcción.


Las tres alas están compuestas de cuatro plantas cada una, con un entre piso en el sector de M. T. de Alvear, la sumatoria de todas estas plantas dan como resultado una increíble cantidad de metros cuadrados cubiertos, un Palacio de 140 ambientes, 40 baños, 12.000 m2, espectaculares salones, interiores con esplendor decorativo que impresionan, mármoles, herrería, arañas, ornamentos, muebles, pisos y faroles y cuánta pieza se ve en el Palacio Paz fueran traídas de Europa y que lamentablemente su propietario no pudo disfrutar ya que José C. Paz muere un año antes de que se terminara la obra.

El Palacio si fue habitado por su esposa Zelmira Díaz, sus 2 hijos y su descendencia. La familia Paz vivió aquí hasta 1938 año en que es vendido al Circulo Militar.

Jose C. Paz  quien era periodista, político y diplomático argentino, fundador del diario La Prensa y un destacado representante de la Generación del Ochenta, según coinciden cronistas e historiadores tenía  aspiraciones presidenciales y vinculan esto con que el diseño de este  Palacio respondiera a la idea de ser utilizado por su propietario como residencia presidencial.

En cuanto a la fachada externa se supone que se tomaron como modelos el Palacio de Chantilly y uno de los frentes del Palacio del Louvre, el cual mira al río Sena.


Un recorrido por los diferentes ambientes del palacio nos introducirá en un sorprendente mundo, los salones de recepción del Palacio Paz, los que hoy se pueden recorrer en la visita guiada, son un ecléctico muestrario de estilos históricos franceses reelaborados en el espíritu de la época. La Gran Galería de Honor y el Comedor Principal se inspiran en el Renacimiento Francés. El Salón de Baile, es de estilo Regencia, en otros salones pequeños se cultiva el gusto por los estilos Luis XVI e Imperio.

Opulencia y perfección técnica son los denominadores comunes de estos ambientes que reflejan el nivel de excelencia alcanzado por el arte decorativo francés del período.
Comenzamos el recorrido

Hall de entrada y comienzo de la visita, se destaca la estatua de mármol de Carrara y bellisimos vitraux .


Ante sala de la Sala de Baile
  



 Salón  de baile
Inspirado en la famosa galería de los espejos del Palacio de Versalles, este ambiente está totalmente revestido en boiserie pintada y ornamentada con la técnica del dorado a la hoja. Tres grandes ventanales permiten una magnífica vista de la Plaza San Martín, pisos de parquet de roble de Eslovenia, adornado con una importante marquetería.


En la parte alta de la pared posterior del salón se encuentra el palco para la orquesta, espacio reservado a los músicos que tocaban durante las veladas que realizaba la familia.


Dos mesas de tipo consola con base de madera y tapa de mármol sostienen jarrones de porcelana japonesa Imari. 


Para la iluminación de la sala, dos arañas en bronce y caireles de cristal.


En el momento de realizar la visita este salón estaba alquilado para la realización de un almuerzo.
  
Gran Galería de Honor

Si bien ésta era un área de tránsito por la que los invitados eran conducidos desde el vestíbulo de la casa hasta el Gran Hall de Honor, el espacio se encuentra grandiosamente trabajado y decorado al estilo renacimiento francés, por lo que adquiere identidad propia. 


La boiserie  y el mobiliario de nogal italiano,  fue finamente tallado a mano por el ebanista francés Percheaux. Flanquean la galería por la izquierda tres aparadores tallados con figuras y escenas del siglo XVI.


 Sobre la derecha hay 5 sitiales con doseles en cuyos respaldos se han tallado figuras que representan a miembros de la nobleza francesa. 


La boiserie llega hasta la mitad del muro, y el resto está cubierto con damasco de seda francés.


Gran comedor de Honor

Al igual que la galería, la boiserie y muebles de este ambiente fueron tallados a mano en nogal italiano por el ebanista Perchaux, siguiendo el estilo renacimiento francés.


Se destacan dos armarios, un buffet y un buffet dressoire.

                                                 
Increíble chimenea con dos figuras colocadas a modo de cariátide y atlante que representan a Diana Cazadora y su padre Júpiter.


Cieloraso estucado con casetones, del que pende una araña de hierro dorado.

                           

Sala de Estar

Ambiente de estilo Rococo , funcionaba en relación con la sala de música, en este lugar las dueñas de casa y sus invitadas solían reunirse a tomar el te o compartían una tarde.


 Tres detalles marcan el estilo femenino de la sala, los espejos que se encuentran emplazados en las paredes enfrentadas a Plaza San Martín, las pinturas ubicadas en los tímpanos de los tres accesos al ambiente y la gran araña de bronce y cristal de Bacarat.







Sala de música

Su ornamentación se acerca al estilo Luis XV.

Gracias al abovedado del techo posee una acústica increíblemente lograda, ayudada por la escasez de aberturas en el ambiente. Desde el interior de la sala se observan cinco puertas y un ventanal con vista a la Plaza San Martín. De esas cinco, sólo una posee el tamaño que aparenta, dos son más pequeñas, y las restantes son falsas.



Las fallebas en el ventanal hacen que el cierre del mismo sea perfecto, lo cual disminuye la inclusión de ruidos del exterior hacia el interior de la sala.
  
Segundo comedor

En este ambiente convergen estilos como el barroco, el renacentista y el medieval, por lo que se lo denomina ecléctico. Al igual que el gran comedor, el techo está realizado a casetones con una falsa bóveda en el centro de la que pende una araña similar a la de aquél.



Una bellísima puerta corrediza con importantes vitrales le da calidez al salón, la enmarca un arco realizado en yeso que armoniza con la chimenea, el toque medieval del ambiente, realizada en piedra caliza, se observa un yelmo en la campana de la misma.




Gran Hall de Honor

Es el ambiente con mayor riqueza arquitectónica del Palacio, el mismo actúa como nexo entre las alas de Santa Fe y Marcelo T. de Alvear,  y en él convergen los salones de recepción de la planta baja.



 Dada la importancia de su ubicación espacial, era utilizado por la familia para recibir a los invitados de mayor jerarquía. 

Es un ambiente circular (16 metros de diámetro), con doble altura (21 metros de alto), revestido de diversos mármoles y decorado con trofeos de guerra, columnas y pilastras al estilo Luis XIV.





 La luz ingresa al recinto a través de una gran  cúpula conformada por vitrales, en cuyo centro se distingue el emblema del Rey Sol. Un balcón situado en el primer piso envuelve el diámetro del ambiente y divide la altura del mismo.






El solar posee un diseño radial, compuesto de diferentes tipos de mármoles, y mosaico italiano.


Sobre los tres accesos principales de puertas dobles se realizaron altorrelieves alegóricos a la guerra, el trabajo y la victoria.


El jardín












  
Las visitas al Palacio Paz son aranceladas.


Los salones pueden alquilarse para eventos empresariales, familiares y casamientos.
Ubicación Santa Fe 705 Capital Federal

Fuente web Palacio paz

Daniela Sáez

@exploradorturis

viernes, 8 de noviembre de 2013

Si te acuerdas de mí

Un video espectacular que grabó Fonseca en el estado de Quintana Roo, México, un lugar mágico que abre las puertas a la música Colombiana y le pone sus mejores escenarios para ilustrar esta bella canción

El cantautor colombiano Fonseca fue invitado por, Roberto Borge Angulo, Gobernador del Estado de Quintana Roo, México quien le brindo la posibilidad de rodar el video en los paradisíacos y maravillosas lugares que el estado posee.

Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum, Isla Mujeres, Cancún, un sinnúmero de cenotes y demás maravillas naturales se presentan ante nuestros ojos para que disfrutemos del turquesa del mar, de la increíble playa y de los bellos atardeceres.

'Si te acuerdas de mí' fue dirigido por Christian Schmid, la modelo que acompaña a Fonseca en este viaje de carretera es Josefina Farsky, argentina de 22 años radicada en Playa del Carmen.

Este video tiene la particularidad de que Fonseca ha sido el mismo quien hizo las veces de camarógrafo utilizando un casco especial que sostiene una cámara, de esta manera el video logra dar a quien lo vea la perspectiva fiel del cantautor y brinda la experiencia de colarse en sus recuerdos, interesante perspectiva!

Aquí el detrás de cámara



Para los que amamos estas tierras y estamos lejos este video es una manera de acercarnos a este paraíso que queda perfecta y armoniosamente musicalizado por este hermoso tema de Fonseca, que a continuación disfrutamos.


El video ya lleva 1.536.102 reproducciones! Maravillosa manera de seguir difundiendo un destino turístico al que amo, toda la belleza y el encanto del Caribe Mexicano!

Daniela Sáez

@exploradorturis

jueves, 7 de noviembre de 2013

Iglesia y convento Santa Catalina de Siena

“Entre el ruido, Alguien te escucha”



Insertos en el medio de la ciudad de Buenos Aires, una iglesia rodeada de un clima ruidoso y agitado en la intersección de las calles San Martín y Viamonte, sin embargo se transforma en un oasis de paz en medio del caos del Microcentro porteño.


Si viajamos en el tiempo nos encontramos con que Santa Catalina de Siena fue el primer monasterio para mujeres de la ciudad de Buenos Aires. El edificio es uno de los mejores exponentes de la arquitectura de la época colonial que subsisten en Buenos Aires y, tanto la iglesia como el monasterio, han sido declarados Monumento Histórico Nacional.

  
Estuvo habitado por las Monjas de la Segunda Orden Dominicana hasta 1974, cuando la congregación decidió mudarse a San Justo y donó los edificios al Arzobispado de Buenos Aires. Desde 2001, funciona como Centro de Atención Espiritual con la misión de atender las necesidades espirituales de las personas que trabajan en el Microcentro porteño.

El frente original del templo presentaba características típicas del estilo de Bianchi: composición dividida en dos niveles, orden monumental, un ancho basamento, vanos superpuestos enmarcados por cuatro pilastras, todo coronado por un frontón partido. Posteriores reformas modificaron el aspecto de la fachada y el interior del templo.

El retablo mayor, 1776, es de madera tallada, dorada y policromada, con una altura máxima de 12 mts. y un ancho de 8,45 mts. Su autor fue don Isidro Lorea, tallista español, responsable también de los altares mayores de la Catedral y de San Ignacio. Su estilo es una síntesis del barroco, el rococó y el neoclásico.



En 1910 se modificó el interior del templo, se agregaron ocho vitraux y se ubicó la imagen de Santa Catalina de Siena en la fachada. Luego en 1964, la orden dominicana emprendió la restauración procurando devolverle la apariencia del siglo XVIII.
La iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942.




El monasterio



El edificio fue construido íntegramente de ladrillo y cal. Está compuesto por dos plantas dominadas por dos imponentes claustros, uno alto y otro bajo, con el correspondiente número de celdas para albergar cuarenta monjas conventuales. La circulación se desarrolla en torno a un patio central.

La planta baja está formada por varias celdas y corredores con techos abovedados. En la planta alta, además de las celdas, se encuentra una pequeña habitación de planta cuadrada, cubierta con una cúpula con linterna, que se comunica visualmente con el presbiterio de la iglesia. Según algunos historiadores, era conocida como la capilla del noviciado.


Originalmente, el ingreso al monasterio estaba ubicado sobre la actual calle San Martín. En el año 1875 se clausuró esa puerta y se edificó la portería en la calle Viamonte, acercándola más a la sacristía para mayor comodidad de la Comunidad y los capellanes.
El monasterio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1975.














Santa Catalina se encuentra ligada a importantes acontecimientos de la historia argentina.

En 1755 las Monjas Catalinas bordaron el Real Estandarte de la Villa de Luján, a pedido del protector del monasterio, don Juan de Lezica y Torrezuri, gran benefactor de la Villa de Luján y por largos años su Alférez Real. Los estandartes simbólicos representaban a la persona del Rey de España y de las Indias, y la ceremonia de sacarlo a la calle durante actos de gran pompa, constituía un homenaje que significaba sumisión y obediencia a la metrópoli.

Asimismo, junto con las Monjas Capuchinas confeccionaron 4.000 escapularios con la imagen de Nuestra Señora de La Merced para los jefes y soldados del ejército del Norte, liderado por el general Manuel Belgrano, en la época de la Independencia.

El monasterio también adquirió protagonismo durante la 2ª Invasión Inglesa, cuando fue tomado como baluarte por las tropas inglesas, junto con Santo Domingo, San Ignacio, La Merced, San Pedro Telmo y el Retiro.
En la mañana del día 5 de julio de 1807, cuando el ejército británico se dispuso a conquistar Buenos Aires, el monasterio fue ocupado por tropas pertenecientes al 5º regimiento inglés. Los atacantes penetraron por la pequeña puerta del comulgatorio que comunica con el coro bajo y permanecieron en Santa Catalina hasta el día 7 del mismo mes.

Tras la rendición de los ingleses el 7 de julio, Santa Catalina, como la mayoría de los conventos y varias casas de familia, se convirtió en un hospital improvisado para asistir a los heridos de ambos bandos.






Descubrí la historia de la Iglesia y el Monasterio de Santa Catalina. Descubrí todos sus rincones y anécdotas.

Ubicación: San Martín 705 Capital federal

Daniela Sáez

@exploradorturis