martes, 3 de junio de 2014

Basílica de San Carlos Borromeo y María Auxiliadora

Una joya arquitectónica en el corazón del barrio de Almagro


La Basílica de San Carlos Borromeo y María Auxiliadora, ubicada en Quintino Bocayuva y Avenida Hipólito Yrigoyen, en el barrio de Almagro de la ciudad de Buenos Aires, es una obra arquitectónica  maravillosa y forma parte de un conjunto de edificios que pertenecen a la orden salesiana que se encuentran pegados a la iglesia y que son testimonio de la instalación de los salesianos en Almagro con la Escuela de Artes y Oficios con su proceso de evangelización y educación que inició la orden religiosa en Argentina en 1875 a la cabeza de Juan Bosco.





 Fue construida en menos de 10 años,  la piedra fundamental se colocó en junio 1900 y fue inaugurada el 24 de mayo de 1910, en la víspera del primer centenario de la Revolución de Mayo y el día de la fiesta de María Auxiliadora.


Ya esta iglesia era conocida por tener entre sus feligreses a Carlos Gradel quien a principios del siglo XX, siendo niño cantó como parte de un coro, tal como se recuerda en esta placa en la fachada de la iglesia.


También hay que recordar que fue aquí donde tomó su primera comunión en 1898 Ceferino Namuncurá y su altar en este templo fue  bendecido por el actual Papa Francisco en 2007 cuando era arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de Argentina.




Actualmente la iglesia es visitada por turistas de distintos partes ya que fue aquí donde el Papa Francisco fue bautizado. Sí, Jorge Mario Bergoglio recibió el primer sacramento en 1936 en esta iglesia de Almagro.

Se ha hecho costumbre entre los fieles que visitan la Basílica María Auxiliadora de Almagro, después de la misa,  pasar a tocar la pila bautismal donde el Papa Francisco fue bautizado. Lamentablemente cuando visite la iglesia, un día de semana por la mañana, el baptisterio, ubicado detrás del altar mayor, estaba cerrado, motivo por el cual tendré que volver en horario de misa para poder contemplarlo, dicen que es una joya del diseño sacro posee la pintura de la imagen de Dios en el techo, la pila bautismal doble –para templar el agua– y un sagrario para los óleos crismales y de catecúmenos.

La iglesia es de estilo noerrománico-lombardo y es obra del arquitecto salesiano Ernesto Vespignani.  Está formada por tres niveles: una cripta, la iglesia, y un nivel superior.


 Las fachadas de ladrillo a la vista y el revestimiento símil piedra con ausencia de ornamento excesivo en su exterior,  contrastan con el interior  muy ornamentado.
Se destaca la imagen de “el “Pantocrator”, término bizantino y románico con el que se designa al Dios Padre Omnipotente” es una imagen escultórica de mármol blanco, tallada en un bloque por el artista salesiano Piana, realizada como el resto de las esculturas de la basílica en el colegio Pío IX.


Posee una torre campanario central de 64 metros de altura sobre el pórtico del edificio

“El templo de San Carlos, puede decirse, es la primera aparición de un edificio religioso en arquitectura románica-lombarda entre el “ecletismo” artístico de las construcciones que se van multiplicando afanadamente en la gran Metrópli Bonaerense. Aunque puede decirse que el concepto y la estructura de este edificio no estén propiamente ligados a un estilo, dominando el verticalismo del gótico y los elementos característicos del románico lombardo.”

Ingresamos al templo:







 El templo superior está formado -además de las mencionadas naves laterales con el órgano y el coro al fondo- por el camarín de la Virgen, ubicado detrás del altar.



“ Las columnas esbeltas de 15 metros de altura con capiteles de follajes que dividen las naves juegan un papel importante desde el punto de vista ornamental, porque consisten en franjas paralelas en colores beige y rojo ladrillo. Hay un predominio de rojos y dorados en todo el espacio, lo que le otorga al conjunto un espíritu festivo, luminoso y alegre. No es un templo lúgubre."



  "El altar mayor también fue realizado por el escultor turinés Sassi. Mármoles que fue a buscar a Italia el propio Vespignani en 1906 revisten muros, piletas de agua bendita y bases de columnas."


 "El azul estrellado de las bóvedas simboliza el cielo y los adornos floreados arabescazos a las diferentes virtudes. Las ventanas esbeltas así como los ventanales del crucero y los de la cúpula poseen vidrios con decoraciones policromas.”








“La cúpula, que se levanta sobre los cuatro pilares del crucero, posee un perímetro octogonal que remata en una bóveda a 45 metros del suelo y que sostiene la estatua de la Virgen de 5 metros de altura.”



“Puede afirmarse que el interior del templo es una síntesis de los estilos mencionados por Vespignani, pero en contraposición a su opinión, estos sintetizan una verdadera arquitectura ecléctica: el románico en el arco de medio punto y la planta basilical; el bizantino en el contraste ornamental interior-exterior; el lombardo en la decoración estriada, el barroco en la profusión de ornamentos, color, formas y dorados. El gótico en la verticalidad dada por la esbeltez de las columnas y las ventanas con vitrales.”














Les recomiendo entrar y contemplarla, a veces nos perdemos de disfrutar lugares que tenemos al alcance de la mano, vale la pena conocer lo nuestro, los maravillosos lugares que nos regala nuestra bella Buenos Aires y la Basílica de San Carlos Borromeo y María Auxiliadora merece que le dediquemos una visita, no se pierdan los detalles, abren sus sentidos y disfruten de esta maravilla,  estoy seguro que se sorprenderán.

  

Ubicación: Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuva. CABA

Algunos de los datos para el post fueron tomados del excelente trabajo leído en http://patrimonioyarquitectura.blogspot.com.ar/2010/09/los-salesianos-en-buenos-aires-la.html

Daniela Sáez
@exploradorturis



lunes, 2 de junio de 2014

Las Violetas

Tradicional confitería del barrio de Almagro.


Desde septiembre de 1884, la actual esquina de Rivadavia y Medrano estuvo destinada a la Confitería, en aquellos tiempos y para la inauguración se hizo presente Carlos Pellegrini quien era ministro, acompañado de importantes y reconocidas figuras de ese momento, es así que sus mesas fueron lugar de encuentro de artistas y escritores entre ellos Roberto Arlt y politicos de la época.

Recién en 1920 se construyó el edificio con las características que hoy podemos apreciar,  vidrieras y puertas de vidrios curvos, sus vitrales franceses y sus pisos de mármol italiano.






El edificio fue declarado “Lugar histórico de la Ciudad” en 1998 por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Durante varios años antes de la actual restauración el lugar permaneció cerrado y abandonado.


La restauración del edificio, sus componentes y los vitrales comenzó en Enero de 2001, y terminó en Junio, incluyó trabajos en el revestimiento de madera (boiserie) que debió ser restaurado y lustrado en su totalidad, se recuperaron la totalidad de las suntuosas arañas a las que se hizo un proceso de pulido, laqueado y reposición de piezas faltantes o dañadas. El cielo raso estucado se conservó, reparando los sectores que se encontraban dañados. El piso fue imposible de recuperar debido a su gran deterioro, pero se mandó a fabricar respetando tamaño, forma y colores originales, y luego, su antigua forma de colocación. La fachada fue conservada en su totalidad manteniéndose sus mármoles originales. Los trabajos de restauración llevaron unos seis meses de tareas de investigación y tramitaciones municipales en el área de patrimonio histórico.








Las Violetas se mantiene  como símbolo y referencia histórica del barrio de Almagro, muchísima gente la visita y la elige para comer o tomar el té  de manera tal que no sólo saborean sus existieses sino que además pueden conocer uno de los lugares emblemáticos de Buenos Aires.

A la hora del té déjate tentar  y compartí las siguientes  opciones “María Cala” Té, café o chocolate con leche, Porción de torta, Budín, Pan dulce, Masas finas
scones, Sándwich triple de jamón y queso, Fosforito, Chip, Sándwich de pan negro tostado mixto, Tostadas, Manteca, Mermelada, Copa de jugo de naranja. O “María Cala-Victoriano”, Café, café con leche, té, te con leche, Chocolate, Porción de torta
Budín, Pan Dulce, Masas finas, Scons, Sandwich de Jamón y Alcaucil, Palmito y Capresse, Sandwich de pan negro, Fosforito, Chip, Sandwich de pan negro Tostado Mixto, Copa de Jugo de Naranja, Copa de Champagne. Completito no?

Mi paso por Las Violetas en esta ocasión fue breve, sólo tiempo para un cafecito, la próxima iré a tomar el té y probar sus exquisiteces.


Imperdible este rincón de Buenos Aires, visitá la Confitería Las Violetas, próxima a cumplir los 130 años.

Ubicación: Av. Rivadavia 3899 (Esquina Medrano) CABA

video Las Violetas

Daniela Sáez
@exploradorturis

domingo, 1 de junio de 2014

Mercado del Progreso

Uno de los pocos mercados históricos que se conserva aún en Buenos Aires.


 Este mercado se inauguró en noviembre de 1889, construido por la Sociedad de Progreso de Caballito,  fue poblado por trabajadores en su mayoría inmigrantes, y abastecía principalmente a los barrios de Almagro, Caballito y Flores

Los materiales con los que se construyó fueron hierro, ladrillo y mármol, y si le sumamos la disposición de su estructura, hacían que las condiciones de ventilación, limpieza y su estudiada orientación, lo convirtieran en uno de los más higiénicos para su época.


El estilo arquitectónico es de corte funcional, con una gran cubierta metálica al estilo de los mercados de París, lo que permitía grandes espacios libres. Se podía entrar en carros tanto por la calle Rivadavia, por Silva, o por el pasaje Coronda. Los espacios descubiertos se cubrían con toldos. Constaba de dos niveles, en la planta baja había locales comerciales externos, un pabellón central con cuatro naves y dos galerías laterales. En la planta alta había 1200 metros cuadrados de viviendas. A pesar de no ser demasiado espacioso, tenía la amplitud para el servicio y excelentes comodidades. 








En total había 53 puestos. En el pabellón central de 6,50 metros de altura se vendían exclusivamente las carnes por ser el área de mejor ventilación por la falta de paredes, igual que en la actualidad. Una de las galerías laterales se proveyó de anchas tablas de mármol y fuentes con circulación de agua constante para la venta del pescado fresco. En las restantes galerías se vendían las hortalizas y frutas y, al frente, había amplios almacenes. Se proveyó agua por medio de dos fuentes ubicadas en el centro del pabellón, bajo el centro de la cúpula, que abastecía también, a los departamentos de la planta superior.

Con la transformación del barrio el mercado se convirtió en un espacio de gran movimiento para los vecinos tanto de Caballito como de Almagro y Flores. Muy pronto se ocuparon cientos de puestos al aire libre cubiertos por toldos pertenecientes a trabajadores inmigrantes.


En los años ‘20 se incorpora el Pasaje Coronda como calle interna de servicio, donde se instalan las cámaras frigoríficas. Entre 1929 y 1930 se reforma la fachada con ornamentación a la moda de la época aunque combinando con los elementos clasicistas del frente sobre Centenera. Se incorpora en el frente un reloj y el nombre del mercado en estilo Art decó.

Hoy hay 17 negocios a la calle y 174 puestos interiores distribuidos en 3600 metros,
número que triplica la superficie de hace 114 años.


















El Mercado del Progreso es uno de los grandes referentes de la ciudad en el área gastronómica. Muchos habitantes, incluso chefs, visitan el mercado semanalmente para abastecerse de una amplia variedad de productos de selecta calidad. La atención es personalizada, ya que la mayoría de los puestos son atendidos por sus propios dueños. Muchos de ellos fueron pasando de generación en generación, siendo 60 de ellos nietos y bisnietos de los pioneros.

El mercado fue declarado sitio de interés cultural en 2001 por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
  
Ubicación: Av. Rivadavia 5430 y Av. Del Barco Centenera 141 – Caballito – Ciudad de Buenos Aires – Argentina

Fuente: buenosaires.gob.ar

Daniela Sáez

@exploradorturis